Teoría de la restauración (parte 1)


“La restauración es el momento metodológico en el que se constituye el reconocimiento de la obra de arte en su consistencia física y en su dialéctica estético-histórica, con el propósito de trasmitirla al futuro”. Cesare Brandi

“No se trata de disfrazar o esconder el estado de conservación de la obras originales, tampoco de someterlas a interpretaciones ilusionistas, si no de asegurar su estabilidad a largo plazo”.

La restauración moderna se realiza desde mediados del siglo XIX, cuando aparece el término “restaurar” por primera vez en el Colosal Diccionario Razonado de la Arquitectura (1854-1868) de Viollet-le-Duc, definiéndola como una actividad que supone una acción inmediata y libre sobre el edificio, obviando otra primera, razonable y elemental, que es la de su conservación.

En el caso de la restauración de una obra de arte, el objetivo principal de cualquier intervención es el de asegurar su conservación y estabilidad a largo plazo, teniendo en cuenta en primer orden el nivel de deterioro o decaimiento de los elementos constitutivos de la obra; para ello se deberá contar con los recursos especializados de detección de los agentes de deterioro que actúan sobre los materiales. Un exámen organoléptico también permite elaborar un diagnóstico preliminar del estado de la obra.

Los elementos físicos que conforman una pintura de caballete o arte de bastidores son:

Soporte: es la tela sobre la cual el artista realiza la obra y puede ser de diferentes tipos de tejidos.

Base de preparación: imprimatura o enlucido que se coloca sobre la tela soporte para lograr la superficie deseada; puede ser de diferentes materiales aglutinantes y gomas artificiales o naturales.

Capa pictórica o policromía: es el trabajo creativo del artista, el cual puede ser recreado usando las diferentes técnicas que él haya elegido.

Bastidor: es el soporte de madera sobre el cual se monta el canvas terminado de la obra. Su tamaño es determinado por el diseño que el artista haya dado a su cuadro.

Es importante señalar que antes de abordar una intervención en una obra de arte es necesario reunir y analizar la información que resulte del examen básico sobre su condición actual, el cual pueda ofrecer una visión de los posibles problemas para entonces desarrollar el proyecto de conservación o restauración propiamente dichos.

En la restauración moderna los técnicos que las realizan, los cuales generalmente trabajan en museos, llevan a cabo una labor que es el resultado de una política centrada en la conservación del patrimonio cultural de un país. Antes de intervenir en un bien cultural o una obra de arte, tanto ellos como los restauradores que trabajan de manera privada realizan un dossier científico que describe el estado de la pieza, buscando detalles y patologías no observables a simple vista.

En el caso de las pinturas de caballete, la documentación básica se constituye en una serie de fotografías generales de la obra, tomadas con luz normal, luz rasante, luz ultravioleta e infraroja, como también con luz de rayos x si es necesario.

Las fotos con luz normal permiten observar los cuadros en forma general, realizando un análisis de su estado actual previo a su intervención con el fin de tener un registro comparativo antes y después de la restauración.

Las imágenes con luz rasante captan la superficie de la obra, poniendo en evidencia el estado actual de la policromía con todas sus imperfecciones: decaimientos, deformaciones (arrugas) y grietas, al igual que su estado de adhesión. Estas fotos también permiten captar las características propias de la técnica, como pinceladas, costuras, trama o urdimbre.

Las fotografías con luz ultravioleta o luz negra son una herramienta de suma importancia para el restaurador, ya que la fluorescencia que produce ese tipo de luz le permiten observar retoques e intervenciones posteriores al origen de la obra. Los pigmentos y los barnices tienen diferentes espectros de difracción, dejando en evidencia diferentes tonalidades que los identifican en la fotografía.

La fotografía de rayos x permite que el ojo humano pueda atravesar los estratos superiores de la pintura para entendero lo que esta debajo de la policromía, como siluetas de intervenciones superpuestas o el boceto original del artista.

En próximos articulos continuaremos profundizando en la teoría de la restauración, de manera que conozcan cada vez más sobre el valor y el debido mantenimiento de cualquier obra de arte.

#Restauracion

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